Hace tiempo que no me confesaba como me confesé hoy ante una persona extraña. Existe una magia que se va generando entre ambas personas ante semejante situación. Una especie de simbiosis y empatía. Mi confesión fue retribuída con secretos añejos develados sólo para mi. Interesante experiencia llena de emoción. Ninguna de las dos esperaba semejante desarrollo de nuestra tarde entre mates y bizcochitos. Me siento gratificada.
Después de semejante encuentro, vuelvo a mi segunda casa (donde me gano el sustento material). Me encuentro sola y recibo llamadas de larga distancia con noticias de todos colores.
Durante estos últimos días trabajé duro con mi cuerpo y con mi espíritu. Pero se me presentaron ideas inminentes terribles y desalentadoras para la humanidad en su totalidad. Con inminente me refiero a un lapso de tiempo de diez a quince años. Angustia por cómo exponencialmente nos vemos envueltos en una maraña de mensajes subliminales sobre el consumo, la ambición y el poder que todo lo van manchando. La degradación de la niñez, las guerras, la miseria y la presión social a la que nos someten por la búsqueda de la prosperidad material.
La exagerada importancia a la inteligencia humana, creyendo que en la medida en que las personas sean más inteligentes el mundo será cada vez mejor es una gran mentira. El estado actual de la humanidad nos confirma lo evidente: el hambre, la guerra, la pobreza, la depresión, la angustia económica, el estrés, la corrupción, las enfermedades catastróficas, crecen a pesar del incremento del nivel intelectual de las personas.
Nos quieren hacer creer que mientras mayor bienestar material logremos más ordenado se volverá el mundo. No obstante, ha ocurrido lo contrario. El mundo es cada vez más desordenado en su conjunto y nuestra arrogancia nos impide asumir lo que sostiene la segunda ley de termodinámica: "en el mundo, la entropía, o cantidad de energía no disponible tiende siempre al máximo".
Escuché hace poco: "
Power corrupts. Absolut power, corrupts absolutely" y me sentí devastada por que no quise anesteciarme ante las noticias. Por que no me hice la tonta. Por que leí, escuché, miré, observe detenidamente y todo, todo lo que está pasando al rededor del mundo me turba. Intuyo terribles catástrofes no solo a nivel natural sino también a nivel socio económico y humano. Los cambios ya se están dando y de seguirán dando exponencialmente hacia un futuro absurdo. No será el final. Será una época de oscuridad, muerte, dolor, aislamiento e incomunicación.
Todo cumple un ciclo. En la India las mujeres usan diferentes colores de shador dependiendo de su edad y su estado civil. De niñas usan pasteles. De adolescentes, colores rosados y lilas. El día de su casamiento usan rojo. Durante su vida de casadas usan variedades de colores brillantes. De ancianas usan colores "tierra" (verde seco, beige, marrones). En los funerales usan blanco. Pienso que esto no es al azar. Me da la sensación de que las mujeres viven como si fueran una flor, insinuándose con colores tenues, mostrando sus brillantes colores al madurar y luego apagando su matiz al marchitarse con el tiempo.Deberíamos recordar que sólo contamos con dos fuentes de energía que son LIMITADAS: los recursos naturales y el sol. ¿Qué es aquello que nos impide darnos cuenta de nuestra real situación? ¿Por qué entre tantas personas inteligentes no pueden hacer que el mundo sea más pacífico, justo, cálido y humano? ¿Por qué la ciencia y la tecnología han progresado tan aceleradamente mientras que el hombre mantiene su primitivismo interior?Una visión interesante es la del filósofo y científico Darío Salas Sommer quien dice: "Creo que el ser humano de hoy día no posee más vida interior que hace diez mil años atrás y que sus pasiones no se han reducido ni sublimado, sino al revés, son más peligrosas que en la época de las cavernas, ya que hoy día, una explosión pasional descontrolada puede destruir el planeta, y este es un peligro cierto. El sujeto educado de hoy día no es más evolucionado interiormente que los antiguos pobladores de la tierra, ya que nuestro cerebro reptil se remonta a 250 millones de años y permanece intacto en su estructura intrínseca.Me parece que aquello que falta es un elemento desconocido cuya ausencia impide la "visión total" de la vida."